Relatos
3 Comentarios Cuando caen las primeras hojas
Por fin han llegado esos días en los que parece que va ocurrir algo que jamás habías pensado.
Ahora, por las noches, necesitas más que una sábana para protegerte de la brisa nocturna; necesitas mínimo una mantita ligera y a veces, incluso, puede que necesites cerrar la ventana de la habitación.
Otoño es diferente… Es una estación mágica. No es tan cursi como la primavera, ni tan escalofriante como el invierno; pero es especial. Los árboles se van desnudando poco a poco, y las calles empiezan a recobrar un color miel a las cuatro de la tarde, que es asombroso.
Tienes ganas de llorar, y de sonreír; llueve y también hace sol; hace frío pero el Sol nos hace un guiño al mediodía; vamos con chaqueta pero intentamos deshacernos de ella lo más rápido posible.
Por las mañanas, cuando el gris inunda la ciudad y desde mi ventana, tras la cortina, observo el nuevo día, y me pregunto ¿porqué me maravilla tanto el otoño?, únicamente es una estación más…
La nostalgia de años pasados, los otoños anteriores, los que tanto me hacían pensar… los que me daban escalofríos; aquello sí era mágico.
Rojo profundo, ocre eterno, chocolate desecho, explosión de naranja, acabado en mate, brillo por dentro. Las hojas caen y un soplido descarado me levanta la falda. Soy feliz, ¿a quién le importa? Para mí, había llegado el otoño.
Escrito por: Loli Moskovkaya
Ilustrado por: Cristina Ferrer
