Relatos
Sin Comentarios La captura
-Papá, esto es muy aburrido.
-Compréndelo hijo, ¡teníamos que escapar de tu madre! Tiene la asombrosa capacidad de convertir el día de la limpieza en un maratoniano entrenamiento militar…
Los dos rompieron a reír. El brillo de felicidad que Carlos tenía en su mirada hablaba por sí mismo. Sentía que por culpa del trabajo no pasaba muchos momentos con su hijo y lo cierto es que su pequeño estaba creciendo más deprisa de lo que él deseaba.
Aún recordaba esos días en el pueblo cuando su propio padre, un leñador de los de toda la vida, lo llevaba con él a pasar largas temporadas perdidos en el bosque. Podría escribir un libro con las anécdotas que pasaron juntos, como cuando acamparon junto a un peregrino británico que por error había comido unas setas alucinógenas, el pobre había decidido quedarse a vivir allí rodeado del “mucho verde”… O cuando, alertados por unos ruidos extraños, creyeron estar viviendo un encuentro paranormal y sólo era un granjero que se había quedado dormido en su tractor…